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Entre copas, memorias y textos del transformismo (1978–2010)
Texto en la Revista Vea , 1978:
Marie-France: la Marilyn Monroe del tercer sexo
A pesar de sus lindos senos, de su dulzura, su feminidad y su pelo rubio, para el estado civil Marie-France es un hombre… Al hacerla tan bella, la naturaleza le hizo un extraño regalo. Sin ser completamente mujer, pero sí con algo de hombre, Marie-France es la Marilyn Monroe del tercer sexo: no el de los ángeles, sino el de los “transexuales”. Al imitar hasta identificarse con ella, quien fue el símbolo de la feminidad, Marie-France, en su género, se convirtió en una estrella del espectáculo.
Marie-France era el tercer hijo de una familia francesa establecida en Marruecos. Decepción de una madre que ya había perdido una hija a la edad de tres días… Los médicos dan una explicación más científica a este extraño fenómeno de la naturaleza que algunas veces da a sus criaturas una apariencia femenina y un sexo masculino…
Marie-France siempre sintió tener cuerpo y corazón de mujer, aunque sus padres le exigieran vestirse como muchacho. Pero un domingo por la tarde Marie-France salió de su casa y al cruzar la esquina se vistió de mujer, con una falda que llevaba escondida bajo su chaqueta. Desde su época adolescente comenzó a fugarse una y otra vez; la Policía la perseguía y la llevaba nuevamente a su casa, hasta el día en que sus padres comprendieron que era mejor dejarla vivir su vida como ella la entendiera.
Todas las adolescentes quieren parecerse a su estrella preferida. Y, curiosamente, Marie-France escogió a quien, mejor que nadie, encarnó la feminidad:
Marilyn. Ella no imitaba; era Marilyn, en su deseo ardiente de lograr la feminidad. Esto la llevó al mundo del espectáculo, el medio social en donde se acepta con mayor facilidad a los “invertidos”. Representó a Marilyn en muchos espectáculos, en el “Alcázar”, en el “Carrusel”, en el “Ange Blue”, en el “Dig et Boy”. Y finalmente encarnó a su ídolo en el teatro, en la obra de Jean-Louis Jorge “M.M. Maggie Monn: ¿Y quién era esta monita? Era una Marilyn verdaderamente alucinante.
Y este parecido con Marilyn, que no era solamente un parecido físico, hizo de ella una estrella del espectáculo; pero también le ocasionó muchos problemas personales. “Mataron a Marilyn, y la gente es tan mala que se [ilegible] perfectamente lo que ella pudo sentir en su medio…”
Fueron muy malos con ella. Y también lo han sido conmigo. Conmigo han sido mucho más malos desde el momento en que he representado a Marilyn.
Tuve la impresión de que querían matarme. Era una impresión muy fuerte. Ya que para la mayoría de la gente significaba volver a matar a Marilyn.
Y mataban a tres personas: a Marilyn que ya habían matado, a la Marilyn que yo representaba, y a Marie-France…
Marie-France sufrió esta hostilidad y esta incomprensión hasta el día que conoció a un muchacho que la quiso desde el primer momento y la aceptó tal como era. Esto la tranquilizó, le dio equilibrio y ánimos para seguir adelante en su carrera. Hoy tiene un repertorio más amplio: en su próximo espectáculo no sólo encarnará a Marilyn sino también a Jean Harlow, Rita Hayworth y Marlene Dietrich. Siempre “hiper-mujeres”, “símbolos sexuales”, la imagen misma de la feminidad.
¿Cuál es la razón de esta paradoja? “Para buscar la perfección, dice, es necesario ser mujer. Y no solamente mujer, sino el contrario del sexo opuesto. Luego, superar este nivel y llegar al de la feminidad… Para un hombre, tiene más valor llegar a este estado de feminidad que para una mujer, es más fácil. Al fin y al cabo, ya es una mujer…”
De “locas” a divas de la noche, 2010
De los ochenta a hoy, mucho ha cambiado el mundo de los hombres que se visten de mujer y se presentan en un espectáculo.
MARGARITA BARRERO E.
CULTURA Y ENTRETENIMIENTO
Se convirtieron en niñas cuando decidieron ponerse una sábana como vestido, usar zapatos con tacones en los que nadaban sus pies y tener la boca pintada con el labial de su madre. Querían ser reinas de belleza, pero eran niños. Varones. Hoy, son transformistas. “Hombres que personificamos a mujeres en el escenario”.
Sus carreras fueron homenajeadas por la revista Travel Club LGBT, que les otorgó el título de divas. Incluso, ya tienen una línea especial de zapatos para transformistas, con tacones femeninos y hormas masculinas. Se llama En Los Tacones de Loretta. Y otra firma trabaja en una marca de ropa.
En los ochenta, sus historias parecían las de los superhéroes que ocultan su identidad. Fueron perseguidas, acusadas y censuradas. Ahora, tienen sus propias escuelas, en las que enseñan su arte a quienes quieran asumir otro rol por una noche o participar en algún reinado. Y en Bogotá,
MADORILYN CRAWFORD
Su vida artística inició hace 21 años donde sus primeros pasos para lanzarse al mundo del espectáculo fue con presentaciones y coreografías de la Reina del Pop MADONNA, es así como Madorilyn se dio a conocer como una excelente artista y pionera para la misma región de los llanos orientales. También realizo show de shows con las DIVA DE DIVAS.
Madorilyn, una madre
“Yo cambié el blanco y negro del transformismo: lo volví tecnicolor”, dice Madorilyn Crawford, una de las más reconocidas transformistas de la ciudad, cuyo nombre es una mezcla de sus fuentes de admiración: Marilyn Monroe y Madonna.
Comenzó en los 90, cuando solamente se usaban vestidos largos e impuso la moda de los botines, la ropa corta y los ligueros, al estilo de Madonna. Ya lleva 20 años en el transformismo. “Cuando empecé, se imitaba a Sara Montiel, María Félix y Celia Cruz, y se escuchaban la balada y la ranchera de Karen Mitchell y la Lupe (otros dos transformistas)”.
Cuando es Mario Fernando Urbano, su nombre de pila, se dedica a pintar cuadros y su especialidad son los desnudos. “Soy otra persona, no me afeito ni vivo a la moda, y entre tanto, Madorilyn está en el baúl”.
Hoy, junto con Roxana Miranda, a quien prepara como su sucesora, creó una casa para formar transformistas. A su “casa de reinas”, como la llama, puede acudir cualquiera, sin importar su sexualidad. “Tenemos a 38 personas apadrinadas y creo que hay que enseñarles que esto es más que un canutillo y tacón”.
Texto destacado
“De los ochenta a hoy, mucho ha cambiado el mundo de los hombres que se visten de mujer y se presentan en un espectáculo.”
Pie / elemento gráfico
“Vea una galería de fotos con música de divas.”
Fuente: El Tiempo, domingo 30 de mayo de 2010, sección Cultura & Gente, pp. 3-5.
Autora: Margarita Barrero E.
Título: De “locas” a divas de la noche.
El Arte de Transformar
Travel club LGBT
Travel Club LGBT dedica esta página a las grandes figuras del transformismo Colombiano, magníficos artistas que con su amor al arte, grandes dotes de interpretación y magníficas puestas en escena, han sido capaces de llenar salas de espectáculos, bares y discotecas.
Un sincero homenaje a estos personajes con una inmensa carga de sensibilidad y sentimiento.
En Bogotá se realiza tal vez una decena de certámenes y concursos de transformistas, con lujo de despliegues y complejos montajes escénicos, sin entrar en detalle respecto a la calidad de los Jurados que se pueden comparar con los grandes reinados nacionales, los participantes son Transformistas profesionales muy versátiles en pasarela, fonomímica, glamour y elevados grados de feminismo, que se atreven a enfrentar no solo al público sino también a otros excelentes competidores.
DIVA de DIVAS
“Admiro la belleza de la mujer, siempre me ha inspirado su dulzura y su feminidad pero no quiero estar por mucho tiempo en los tacones de ellas” —dicho esto se dispuso a posar para el lente del fotógrafo Andrés Reina que logró el mejor registro de nuestro invitado quien se dejó llevar por la sensualidad femenina para dar estos resultados: “SER MUJER POR UN DÍA”.
El Arte de Transformar
Fashion 2010
El transformista ha marcado grandes diferencias con sus semejantes los Travestis y los Drag Queens, y ha evolucionado respondiendo a las altas exigencias de un público crítico, culto y sediento de perfección en las posturas, en el talento, en la técnica transformista como tal, en el vestuario y obviamente en el show.
Alberto Uribe Gómez, “Mene ha muerto… que viva Roberta”, El Espacio, Bogotá, 11 de octubre de 1984, pp. 10–11. Archivo de prensa:
Si Oscar Wilde necesitó en su tiempo la ayuda de escritores tan famosos como Bernstein, Shaw o Lasalle. Si Einstein, Rilke o Thomas Mann defendieron hace varias décadas a los homosexuales, ¿por qué yo —el autor de este trabajo— no puedo admirar las cualidades físicas y humanas de un ser que nació hombre, pero resolvió que toda su vida se desarrollara en forma tan armoniosa que hoy goza en Brasil de la mayor popularidad que pudieron tener Roberto Carlos o el mismísimo Pelé?
En tres días —muy escasos— EL ESPACIO pudo auscultar la vida de Roberta, la de su familia y lo que ella puede representar para su país y el mundo. La barrera del idioma quedó superada por el deseo —de mi parte y de ella— de ser comprendida en un país que visitará próximamente como lo es Colombia, al igual que lo es su tierra natal… Brasil.
París, abril de 1979. La primavera llega a la “Ciudad Luz”. En la populosa estación de Montparnasse varios trenes cruzan raudos, repletos de pasajeros.
En la plaza de Notre Dame, un par de vagabundos bohemios y borrachos toman las últimas copas de licor, mientras los primeros turistas llegan a visitar la famosa catedral.
La Torre Eiffel, erguida en el infinito, ha recibido los primeros rayos del sol. Sus amplios jardines acogen la proyección de su majestuosa sombra, mientras que dos empleados encienden los poderosos motores de las fuentes adyacentes a la Avenida de las Naciones Unidas.
El Parque de Boulogne sólo está habitado por miles de pájaros y ardillas que a esa hora matinal, acodados por el sol, buscan su alimento.
La ciudad se despierta incluso como la mayoría de los días del año.
La Place Blanche —que irónía, ya que el amor y el vicio no pueden ser blancos— amanece… diría que verdadera. Como siempre testigo de una noche de amor y de lujuria.
Las aspas del gigantesco molino del “Moulin Rouge” —el famoso cabaret— hace muchos años que están sin movimiento. El moho y el óxido las han aferrado a su eje. El cine contiguo al famoso establecimiento todavía tiene sus luces encendidas. Se anuncia en su quinta semana la película “La bataille de le planète des singes”.
El “can can” de Toulouse-Lautrec, que se inmortalizó en sus telas, es ahora un culto al homosexualismo, en el que hombres y mujeres danzan, mientras decenas de turistas cada noche admiran este majestuoso espectáculo.
Pero aquella mañana París no era el mismo. Una noticia cambiaría su vida nocturna.
Cerca del número 54 de la…
Avenida Lepis, un hombre corre raudamente. Fatigado, absorto, incrédulo, reflejando en su rostro el estupor, llegó a la estación de Rochechouart para informar al gendarme de turno lo que había ocurrido.
Carlos de Oliveira Padua, el famoso travesti brasileño, el gran “Mene”, había sido asesinado.
Nadie lo podía creer. El rey, el hombre que manejó durante más de 5 años la emigración hacia Francia de más de 3 mil brasileros, fue brutalmente asesinado, seguramente por alguna de las bandas de homosexuales franceses, que nunca habían aceptado que fueran los integrantes de un país extranjero, y sudamericano, quienes se habían apoderado del comercio del sexo en la ciudad que tiene entre sus pilares la liberación y la vida bohemia.
“Mene” no sólo era un símbolo. Era un “hombre-mujer” supremamente rico. Su negocio se había extendido a casi todo el mundo. Pero su gran base, su centro hetero-sexual de materias primas era Río de Janeiro y el Brasil.
Travestis fueron contratados todos los años, para cubrir este lucrativo mercado. Pero sólo los más bellos podrían pertenecer al clan y estar en contacto con “Mene”. Sólo ellos tenían el derecho de “sex shop” y visitar el famoso cabaret “Chat Noir” de la Taberna Bavaroise de Pigalle.
“Mene” fue creando un imperio de más de 80 clubes nocturnos visitados únicamente por hombres de alguna holgura económica. Más de 300 dólares costaba pasar una noche en uno de estos centros. Los “hombres-mujeres” de ébano, ese color tan característico de una ciudad bañada totalmente por el mar, mostraban cada noche sus dotes de amor y belleza a los turistas y franceses que los visitaban.
Pero la muerte de “Mene” iba a significar el derrumbamiento de ese imperio.
Había que dejar que pasaran dos años para que este mundo no hubiera sido noticia… fue necesario que pasaran dos años más. El carnaval de Río de Janeiro de 1981, para que surgiera otra figura con características distintas.
Un “hombre-mujer” completamente natural, sin artificios, sin atuendos extravagantes, sin pintura, que surge de día y no de noche, que no trabaja en ningún club nocturno, que no hace alarde de su sexo.
Un ser tan fino que parece nacido en cualquier palacio europeo, el que cautivara a los brasileros.
Luis Roberto, el nombre de nacimiento de Roberta Close, pasaría desde ese momento a ser el nuevo símbolo sexual de Brasil… y el mundo.
La historia de su vida puede ser tan apasionante como su nacimiento. Fui testigo de su prestigio y popularidad.
El hotel “Copacabana Palace”, uno de los más lujosos de Río, se paralizó el domingo anterior cuando Roberta Close pasó por EL ESPACIO.
Camareras, más de 50 personas que a esa hora —cinco y media de la tarde— tomaban el té, se pararon de sus butacas para ver a la artista.
En el hotel “Trocadero”, donde almorzamos, el director de la agencia EFE de noticias, Zoilo Martínez, le pidió un reportaje para España.
“Por favor, necesito la foto con Roberta, no te olvides de enviármela”, me dijo con un inusitado tono de orgullo.
El camarero que nos sirvió con todos los honores una “muquera mista” y el famoso “vatapá” —cinco platos distintos de mariscos— quería también su foto y su autógrafo.
Dos niñas y hasta un curita que comían con su familia en una mesa contigua, no dejaban de admirar con cara de agrado y de satisfacción los ojos negros y blancos y el pelo negruzco movido por el viento, de Roberta.
Ella lo sabe y por esto su familia ha adoptado especiales medidas de seguridad.
“Una vez —me decía su hermano Roberto Antonio—, mientras tomábamos una cerveza en la Avenida Copacabana —la más importante de Río—, ella resolvió hacer una prueba de su popularidad”.
“Se fue caminando con una amiga. A las dos cuadras más de dos mil personas la habían rodeado y casi la atropellaban pidiéndole autógrafos. Fue necesario que un policía la rescatara y la metiera en una droguería. Una patrulla con 10 uniformados la sacó de aquella pesadilla”.
Desde esa oportunidad Roberta no puede salir sola. Visita sitios exclusivos donde ya es conocida y admirada.
Su vida transcurre en un lujoso apartamento de la zona de Ipanema. Sólo EL ESPACIO sabe su número privado y su dirección.
Sobre cómo y con quién vive hablaremos en otra de las crónicas.
Se cuida mucho de su vestido, aunque prefiere la ropa deportiva descomplicada. Nunca avisa de sus viajes.
Tiene contratos para salir de su tierra natal. Con dudas pero con orgullo visitará Colombia. Sólo desfilará en traje de noche, pero les aseguro que merece la pena ver a este ser dotado de tanta belleza y cualidades humanas.
“Yo sólo sé hacer una cosa y tengo que hacerla bien”.
“No quiero hacer el ridículo”.
“Yo… no puedo llegar a eso”.
“No me gustan las extravagancias”.
“El desnudo es una cosa muy profesional. Pero no es desnudo sexual, sino artístico”.
Roberta Close ha posado desnuda para dos revistas, “Play-Boy” y “Ellas y Ellos”, cuya primera entrega de fotos ofreceremos en la edición de mañana.
Desconocemos la suma de dinero que ha cobrado por ellas, pero tiene que ser millonaria.La primera de estas publicaciones está totalmente agotada. La segunda se vendía como ‘pan caliente’ en las calles de Río. Sus contratos exigen exclusividad total. Sólo ella tiene copia de estas originales. EL ESPACIO los pudo ver y tocar, pero ni siquiera intentar ofrecer por la adquisición de uno de ellos. Estas fotos han creado en torno de ella una total expectativa.
¿Es una mujer? Los lectores de EL ESPACIO sabrán la verdad. Si es hombre o una fémina, lo pudimos comprobar por una indiscreción del cronista, cuando en el vestidor del hotel ‘Copacabana Palace’ se colocaba un diminuto vestido de baño. Es un secreto que quiero compartirles pero al final de este trabajo.
Pero les puedo contar que en Brasil existe la misma expectativa.
Si es un varón, porque no se ha mandado a operar.
Otros afirman que es una bella mujer con deseos publicitarios.
Pero la gran mayoría de cariocas sabe la verdad de este caso.
“Mene” ha muerto… ahora que viva Roberta.
MAÑANA: Su nacimiento. El origen de su familia. Roberto…”






